¿Sabes cuidarte adecuadamente? Pautas básicas de autocuidado

El autocuidado es la propia capacidad para satisfacer nuestras necesidades en los diferentes niveles personales. En el post de hoy vamos a ver en qué consiste y de qué manera podemos cultivarlo.

Siguiendo a Mosquera (2004), cuidarse bien consiste en (1) tratarnos como tratamos a las personas a las que más queremos; (2) ser realistas con nosotros mismos, asumiendo nuestras responsabilidades al tiempo que nos respondemos con cariño ante el error; (3) reconocer y validar nuestras necesidades; (4) protegernos ante situaciones y personas que nos dañan y (5) encontrar un equilibrio entre nuestras necesidades y las ajenas.

Este tratarnos como si fuéramos nuestro mejor amigo podemos aplicarlo a los diferentes contextos personales: físico, emocional y social. Veamos algunos ejemplos.

A nivel físico, me cuido adecuadamente cuando duermo todo lo que necesito; me alimento bien; hago ejercicio; acudo a mis citas médicas cuando son necesarias y no en último término o me aseo/arreglo incluso cuando no me siento bien.

A nivel emocional, respeto mis necesidades cuando me permito mis distintas emociones; cuando me siento mal y hago cosas para sentirme mejor en lugar de peor; cuando pido ayuda, tanto relacional como profesional, si siento que no puedo solo; cuando intento ver la función de mi emoción y satisfacerla en lugar de evitarla o acallarla, a veces, con estrategias autodestructivas.

A nivel social, satisfago mis necesidades cuando existe un equilibrio entre mis responsabilidades y mis actividades ociosas; cuando expreso lo que me daña o lo que deseo, respetando también al otro; cuando pongo límites; cuando acepto y hago cumplidos y cuando acepto la ayuda del otro.

Recuerda que igual que ponemos hincapié en mejorar nuestra relación con los demás, es importante mirar hacia adentro y ver cómo interactuamos con nosotros mismos.

A veces, están tan enquistadas ciertas formas de auto-relación, que nos cuesta ver que no nos tratamos de la mejor manera o que, aunque viéndolo, nos cuesta hacerlo de otra manera. En esos casos es importante que valoremos la posibilidad de pedir ayuda a un profesional. Y es más, no es necesario dejar creer o esperar un malestar para buscar opciones de cambio, igual que mejoro mi inglés aunque tenga un buen nivel, puedo mejorar cómo me relaciono conmigo mismo aunque no tenga síntomas.

Mosquera, D. (2004). Apartado IV. El autocuidado en Diamantes en bruto II: Manual psicoeducativo y de tratamiento del trastorno límite de personalidad. Edición Pleyadés, S.A.

Acerca de Tatiana Carbajo

Grado en Psicología por la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) Máster en Psicóloga General Sanitaria por la UAM Clínico en EMDR por la Asociación EMDR España Psicóloga en Centro APAI Docente en charlas para profesores y profesionales del ámbito socio-sanitario Psicóloga en distintos talleres de la Comunidad de Madrid
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