LA IMPORTANCIA DE LA AUTOCOMPASIÓN

La autocompasión consiste en tratarse con amabilidad a uno mismo. A veces, somos excesivamente críticos con nosotros mismos, y nos hablamos de una forma muy negativa cuando fallamos: “soy un fracaso”, “no valgo para nada”, “soy débil”, etc. Es importante que seamos conscientes de nuestras imperfecciones y de nuestros límites, pero también de aceptarlos y comprenderlos, tal y como haríamos con alguien a quien queremos. 

¿Cómo puedo cultivar la autocompasión?

Auto-amabilidad

Se trata de reconocer que somos humanos e imperfectos, de no juzgarnos o criticarnos duramente cuando nos equivocamos, sino de ser benévolos con nosotros mismos. Comprender que las cosas no siempre salen como queremos y que tenemos derecho a equivocarnos, hará que nos sintamos menos frustrados y que podamos buscar soluciones realistas. Del mismo modo, podremos ofrecernos apoyo y cariño a nosotros mismos en los momentos más difíciles. 

Sentimiento de humanidad compartida

Ser conscientes de que la imperfección es algo que forma parte de la naturaleza y de la experiencia del ser humano. Por tanto, todos y cada uno de nosotros cometemos errores y sufrimos. Cuando nos sintamos mal, debemos recordar que es algo que todos hemos vivido en alguna ocasión, y que no estamos solos. 

Atención plena

Es un estado mental en el que observamos nuestros pensamientos y emociones, sin tratar de eliminarlos, evitarlos o negarlos, pero también sin identificarnos con ellos. Debemos entender que nosotros no somos lo que pensamos, ni lo que sentimos, ya que todo eso varía en función de la situación en la que nos encontremos. Cuando nos quedamos anclados en nuestros pensamientos negativos, dejamos de tener una visión clara del mundo y de nosotros mismos. Es importante identificar cómo nos sentimos, conectar con lo que nuestras emociones tratan de decirnos, para después dejarlas ir y no quedarnos aferrados a ellas. 

Para terminar, te animo a que pongas en práctica el siguiente ejercicio con alguno de tus “defectos”:

1. Piensa en algo que no te gusta de ti mismo y que te hace sentir mal.

2. ¿Qué emociones sientes al focalizar tu atención en ello?

3. Ahora piensa en alguien a quien quieras (pareja, amigo, familia, etc.) e imagina que tiene ese defecto, y que le está haciendo sufrir tanto como a ti.

4. ¿Le criticarías duramente? ¿O serías amable y le mostrarías tu apoyo y tu cariño?

5. Ahora dirígete a ti mismo y háblate como hablarías a esa persona. Acógete, quiérete, consuélate. 

6. Por último, convierte tu autocrítica en una valoración personal más amable, más realista, menos dañina. Esto te permitirá darle otra perspectiva y relacionarte contigo mismo de una forma mucho más sana. 

Gemma Ortiz García

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