Comunicación entre familia y escuela ¿el conflicto eterno?

Si entendemos la relación entre escuela y familia como uno de los pilares sobre los que se construye el éxito o fracaso de cualquier sistema educativo, promover la implicación de la familia en el desarrollo académico de los hijos se convierte en una cuestión de capital importancia.

La investigación en el ámbito educativo pone de manifiesto que existe una relación significativa entre la implicación familiar y el éxito académico de los estudiantes, independientemente del curso en que se encuentren. De esto se deriva la gran pregunta: ¿es posible crear una alianza positiva entre la escuela y la familia? Y si es así ¿cómo hacerlo?

En general, si bien las familias suelen apoyar la idea de que las escuelas prescriban tareas para casa, éstas acostumbran a ser causa de conflictos entre padres, estudiante y profesores. Las familias se implican más en las tareas escolares cuando los niños y niñas son más pequeños, y el tiempo y la forma en que las familias se involucran en las tareas escolares se ve influido por las características socio-económicas y culturales de la familia.

Conversaciones productivas entre padres y maestros al inicio del ...

Dentro del conjunto de profesores y profesoras, hay quienes recurren a las tareas para casa como tabla de salvación para compensar las dificultades de tiempo para impartir sus contenidos curriculares, o para promover el entrenamiento individual cuando algún alumno o alumna presenta más dificultades ante los problemas para atender a la diversidad del alumnado durante la propia clase. En el mejor de los casos y los más habituales, recurren a las tareas para casa porque las entienden como herramienta útil e indispensable para el desarrollo de competencias de aprendizaje autónomo (aprender a aprender). En contraposición, también hay quienes las niegan, despreciando su utilidad, dada la desmotivación de muchos alumnos y alumnas para su ejecución y cumplimiento, con un mínimo de calidad. En cuanto al alumnado, encontramos, de un lado, los más alejados y contrarios a las tareas escolares, que fácilmente adoptan una actitud de aversión o repulsa hacia las tareas para casa, considerándolas una intrusión en su tiempo libre o una tarea sin valor y, de otro lado, quienes metódicamente, se dedican al compromiso diario del cumplimento de las tareas asignadas sin grandes cuestionamientos, como integrantes lógicos de su papel de alumno o alumna.

Cuál debe ser la relación padre-maestro ideal | Mini Aula

La colaboración familia-escuela requiere que el profesorado acepte que sus conocimientos en educación están al mismo nivel que el saber que pueden aportar las familias. Es necesario establecer criterios educativos comunes y alianzas, sin dar lecciones ni infravalorar a las familias o a los y las docentes. Asimismo, la implicación de las familias será posible en la medida en que se pongan en marcha y sean efectivos los canales de comunicación, mediante los cuales las familias conozcan las actividades que se pretenden realizar y se les invita a participar de un modo concreto.

Algunas recomendaciones para facilitar esos canales de comunicación familia-escuela, libres de tiranteces y rivalidades, se resumen en:

  1. Partir de la base de que siempre podemos aprender algo del otro. Las familias pueden aportarnos información muy valiosa, a la cual no tendremos acceso sin su colaboración, al igual que los y las docentes.
  2. Tener presente que el objetivo es crear el espacio idóneo para el aprendizaje de los niños y niñas. Crear un espacio de aprendizaje óptimo para los niños y niñas pasa por ser un ejemplo de comprensión, respeto y escucha.
  3. Mantener una comunicación frecuente. Es mejor no esperar a que surjan problemas para tratarlos.
  4. Evitar las comunicaciones a través de Whatsapp, e-mail o notas, y recurrir en la medida de lo posible al teléfono o al encuentro presencial, para evitar malentendidos o malinterpretaciones.
  5. Preparar y planificar a conciencia dichas reuniones. Organizar qué queremos decir y cómo con antelación a un encuentro, para no improvisar y optimizar el tiempo del que disponemos.
  6. Confiar. Este es el pilar de toda relación. La confianza mutua en los criterios y las opiniones de cada uno es fundamental para una relación positiva.
EL PAPEL DE LA FAMILIA Y LA ESCUELA EN LA EDUCACIÓN INFANTIL ...

En definitiva, la familia y la escuela, son pilares fundamentales del proceso educativo, y han de colaborar para complementarse en la educación de los y las estudiantes. No debemos olvidar que, a pesar de sus divergencias, escuela y familia van a compartir un mismo desafío: buscar el bienestar de la futura ciudadanía, ayudándolos en el camino hacia una mejor calidad de vida personal y social.

Acerca de María Hernández Guerrero

Neuropsicología, Logopedia Clínica y Escolar, y Formación del profesorado.
Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s