PAUTAS PARA PADRES DE NIÑOS CON TDAH

Todos los papás de niños con TDAH saben perfectamente qué características los definen y podrían darnos una clase a cualquiera de los profesionales acerca del tema. No obstante, antes de pasar a las pautas, intentaremos echar una mano con algunas características de estos niños que quizás cuesta más advertir.

Control de emociones y mantenimiento de la motivación y del grado de alerta. Estos niños se frustran fácilmente y no saben o no pueden inhibir su enfado o su angustia cuando tienen que afrontar ciertos esfuerzos. Además, les supone un enorme esfuerzo mantener la motivación, por lo que cambian frecuentemente de entretenimiento o tarea.

Dificultad en fragmentar, organizar y reconstruir conductas. Las dificultades para organizarse y planificar su actividad y su tiempo les van a afectar para resolver todo tipo de problemas.

La aversión a la demora del refuerzo. Dejar pasar el tiempo puede ser una enorme dificultad para los niños con TDAH, ya que no saben qué hacer, y la inclinación a buscar una recompensa inmediata suele acabar con la paciencia de los padres y pueden entrar en una dinámica de refuerzo a conductas poco adaptativas.

La falta de previsión de las consecuencias. Muchos padres temen que sus hijos se conviertan en carne de cañón de conductas problemáticas, precisamente por no ser capaces de anticipar las consecuencias de su conducta.

Déficit de autorregulación. Los niños con TDAH manifiestan una gran dificultad para guiar sus conductas mediante la percepción adecuada de la situación y mediante el pensamiento activo para frenar sus propias conductas inapropiadas.

Ineficacia del castigo. A los niños con TDAH les cuesta aprender de los errores, aunque éstos hayan sido castigados muy a menudo.

Vamos ahora con las pautas. Las dividiremos en tres apartados:

LÍMITES Y NORMAS

  • Que el niño no vea discordancias entre los padres respecto a las pautas de actuación. Los límites no pueden ser contradictorios: el padre dice una cosa y la madre otra, unas veces se permite y otras no. También eviten exigir algo que vosotros no hacéis
  • Utilizar los intereses del niño y emplearlos como motivación para ayudarle a aprender de forma más eficaz (“cuando terminemos puedes jugar con la videoconsola”)
  • Diferenciar entre las conductas voluntarias y las involuntarias. Los castigos aplicados a las acciones voluntarias deberían ser consecuencias lógicas de sus actos
  • Es conveniente dar órdenes claras y concisas, acompañando estas órdenes de contacto ocular y si es necesario haciéndoselas repetir al niño en voz alta
  • Evitar límites demasiado estrictos, así como castigos físicos o muy prolongados, suelen ser contraproducentes y de escasa eficacia. Utilizar como castigo “la ausencia de premio”
  • Hacerle partícipe de las tareas domésticas que pueda realizar según sus capacidades y alabarle cuando intente actuar por sí mismo
  • Un ambiente sin una normativa clara aumenta la ansiedad y confusión del niño. No actuar con él/ella de forma excesivamente permisiva. Sin embargo, es conveniente que proporcionarle pocas normas de conducta pero que éstas sean claras y coherentes
  • Evitar llamadas de atención en público. Comentar su comportamiento en privado: hablar tranquilamente con él de sus malas actuaciones y errores, explicándole que es necesario evitar las prisas y pensar antes de actuar

CONTROL AMBIENTAL

  • Evitar estímulos de alta intensidad (ruidos, luces, gritos), el niño responderá de forma exagerada a estos estímulos, gritos u órdenes fuertes
  • Situar al niño mientras hace los deberes en un lugar próximo al suyo para mantener contacto visual y más supervisión. Evitar estímulos que les distraigan (ventana, mesa desordenada, juguetes, etc.)
  • Comunicar al niño con suficiente antelación cualquier posible cambio en la dinámica del hogar de manera que pueda adaptarse a ella
  • Controlar la “intendencia escolar” antes de ir al colegio como si fuera una asignatura más (agenda, libros, lápices, etc.)
  • Procurar fraccionar las tareas y deberes a realizar en casa, utilizando tiempos más cortos. Las tareas largas deben dividirse en partes
  • Tener en cuenta que su comportamiento empeora en ciertas situaciones con menor control (cumpleaños, reuniones familiares, etc.)
  • Mantener entrevistas personales con el profesor/a cada cierto tiempo
  • Ante la hiperactividad motriz, permitirle la posibilidad de moverse en situaciones tales como: tiempo de comidas, deberes, etc.

AUTOESTIMA Y REFUERZOS

  • Aumentar su autoestima y confianza en sí mismo, ponderando sus éxitos por modestos que sean, no resaltando sus fracasos o afeando su conducta de forma reiterada. Motivación constante. Demostradle que lo valoráis
  • Cuando haga algo bien, reforzarlo con una sonrisa o una palabra de elogio
  • Las actividades extraescolares son importantes para estos niños, siempre que les gusten y que sirvan para mejorar su autoestima
  • Cambia la relación con tu hijo en una dirección positiva: pasa más tiempo con él
  • Préstale atención y escúchale hablándole con paciencia, comprendiendo su patrón de conducta y explicándole los planes para ayudarle

“Enfadarse con un niño enfadado, gritarle a un niño que grita y pegarle a un niño que pega, es como embarrarle de lodo porque se ha ensuciado y esperar que así se limpie”

Acerca de Clara Suárez

Neuropsicóloga y Psicóloga General Sanitaria
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