Síndrome de Heminegligencia o “¿por qué ignoro la mitad de lo que me rodea?”

El síndrome de heminegligencia es una alteración neuropsicológica que padece la mayor parte de las personas que han sufrido un ictus. Es incapacidad de orientar la atención o considerar lo que sucede en la mitad del espacio. Y sí, ven perfectamente, no tienen ningún problema perceptivo: se trata de una alteración atencional. Y se pone de manifiesto de formas tan curiosas como comer medio plato, maquillarse únicamente un lado de la cara, afeitar un único lado de la cara o hacer medios dibujos. Éstos son los casos que se dan en la heminegligencia espacial. Pero veamos más tipos:

  • La heminegligencia sensorial: teniendo la sensibilidad, la vista o el oído en perfecto estado, estas personas ignoran la información sensorial que procede de la mitad de su cuerpo. Por ejemplo, pueden sentir un paño mojado en la mano derecha, pero no en la izquierda.
  • La heminegligencia motora, por su parte, consiste en la infrautilización de un lado del cuerpo. Estando el sistema motor intacto, este tipo de heminegligencia mantiene inútil, por ejemplo, el brazo y piernas izquierdas.
  • La heminegligencia representacional consiste en la imaginación de únicamente la mitad del escenario mental. En un estudio en el que se pedía a este tipo de pacientes que evocaran pueblos de Francia, se comprobó que todos ellos más pueblos de la parte oriental de su mapa mental.

Veamos otro caso de heminegligencia representacional:

Ella se quejaba de que no podía usar la cocina porque nunca podía acordarse de la localización de algo a su izquierda. Entonces le pedimos que se imaginara de pie en la puerta de la cocina y que describiera lo que había a su derecha e izquierda. No podía recordar nada de su izquierda. Luego le pedimos que se imaginara andando hasta el extremo de la cocina y dándose la vuelta. En este caso le preguntamos qué es lo que había a su derecha, que antes había estado a su izquierda. Una gran sonrisa apareció en su cara y empezaron a caérsele las lágrimas al darse cuenta de que entonces sabía lo que había en ese lado del cuarto. Sólo tenía que reorientar su cuerpo en la mente (Kolb y Whishaw, 2002).

  • La heminegligencia personal consiste en la inatención a la mitad del propio cuerpo. Puede decirse que se “olvidan” de estas extremidades, llegando al punto, en algunos casos, de no reconocer alguna parte del cuerpo como propia. Leamos el siguiente relato real:

Entonces descubrió […] “una pierna de alguien” en la cama… ¡una pierna humana cortada, era horrible! […] cuando la tiró de la cama, sin explicarse cómo, cayó él también detrás de ella… y ahora la tenía unida al cuerpo […] La asió con las dos manos, con una violencia extraordinaria e intentó arrancársela del cuerpo, y al no poder, se puso a aporrearla en un arrebato de cólera (El hombre que confundió a su mujer son un sombrero, Oliver Sacks, 2002).

Estamos ante un trastorno que presenta diferentes manifestaciones e implicaciones. El hecho de conservar la visión hace que la solución pudiera parecer tan sencilla como dirigir la vista hacia la mitad ignorada, no obstante, se trata de un problema de atención. No pueden dirigir la vista hacia esa mitad del espacio porque no atienden a ella, no consideran que haya tal espacio. Como vemos, este trastorno provoca enormes dificultades en la vida diaria de estos pacientes, que juegan con la mitad del mundo real.

Acerca de Clara Suárez

Neuropsicóloga y Psicóloga General Sanitaria
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