Quiero empezar a meditar pero no sé cómo

¿Vives de forma acelerada y no te permites ni un momento para parar? ¿Vas con el piloto automático puesto a todas partes? ¿Sientes que hay momentos que podrías disfrutar más si fueras capaz de apagar a la radio de tu mente? ¿Has leído un montón de libros de meditación o autoayuda pero nunca llegas a poner en práctica la teoría? Entonces sigue leyendo.

Si eres una de esas personas que sabes lo que te iría bien en la vida pero no lo llegas a materializar es porque necesitas acción en tu vida, un cambio. Los cambios asustan, cuestan, pero los beneficios de realizar un buen cambio en tu vida son múltiples.

Vamos a poner sobre la mesa las excusas que nos solemos poner para no llegar a la acción, concretamente en esto de la meditación:

  1. No tengo tiempo. Esta es una de las más recurrentes. Muchas veces no es que no se tenga tiempo si no que o bien que no se tiene la motivación suficiente o que no sabemos cómo hacerlo. ¿Quién no puede sacar 10-15 minutos de su día para sí mismo? Lo primero que tienes que hacer es incluir ese tiempo en tu planificación del día siguiente, una hora concreta, de esta manera es más probable que nos comprometamos con ello y cumplamos.

sin-tiempo

2. Necesito un guía. Es verdad que para empezar es mejor si se tiene un guía o maestro que te ayude a dar esos primeros pasos y pueda resolver tus dudas. Sin embargo, no es completamente necesario. Podemos ser prefectamente auto-didactas, leer principios básicos de meditación y lo más importante ponernos a ello. Menos teoría y más acción. No obstante, en un principio sí es muy útil contar con un guía en la propia meditación, para ello os dejo con una meeditación guiada que he grabado yo misma. Estaré encantada de ser vuestra guía.

3. Lo voy a hacer mal. Meditar no se hace ni bien ni mal, es el proceso en sí lo que nos genera un aprendizaje. El objetivo en la meditación Mindfulness es conectar con el momento presente y sin juzgar. Tratamos de centrarnos en un objeto de meditación que por excelencia es la respiración y si nuestra mente divaga o se distrae, tomamos conciencia, dejamos el pensamiento o distracción en un segundo plano y volvemos a la respiración. Darnos cuenta de cómo la mente se distrae y VOLVER es el objetivo.

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4. No se cómo hacerlo. Es fácil, para meditar todo lo que necesitas ya lo tienes, capacidad de atención, de observación, respiración… únicamente tienes que sentarte en una silla o tumbarte en una esterilla o manta, ponerte el audio y dejarte guiar por las instrucciones. ¿A qué estás esperando? Actúa.

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Acerca de Raquel López

Psicóloga Sanitaria en centro APAI. "Disfruta porque todo lugar es aquí y todo momento es ahora"
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